Madre de autor de ataque en Calama rompe el silencio: “Perdón, yo sé que no hay palabra que vaya a devolver la vida de ella”

 Madre de autor de ataque en Calama rompe el silencio: “Perdón, yo sé que no hay palabra que vaya a devolver la vida de ella”

A semanas del violento hecho ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, la madre de Hernán Meneses Leal decidió hablar públicamente por primera vez. En una conversación exclusiva con CHV Noticias, la mujer entregó su versión sobre lo sucedido, resguardando su identidad debido a amenazas que asegura haber recibido.

Su testimonio aborda tanto el comportamiento de su hijo antes de la tragedia como las complejidades emocionales que enfrentaba.

Relato de una madre tras la tragedia

“Él quería morir a lo mejor ese día en el colegio, ahí estaba su dolor“

La mujer sostuvo que su intención al hablar es explicar lo que, a su juicio, había detrás del actuar de su hijo. En ese contexto, expresó: “Él quería morir a lo mejor ese día en el colegio, ahí estaba su dolor“.

Según relató, Hernán era un joven con una conducta ejemplar. Lo describió como “educado y respetuoso” y enfatizó que “nunca golpeó, nunca fue agresivo y nunca tuvo un mal comportamiento”. Sin embargo, aseguró que vivía con un profundo temor hacia el entorno social.

Además, indicó que el adolescente “se sentía invisible, que nadie notaba su presencia“, lo que reflejaría un estado emocional complejo.

Señales previas al ataque

Cambios en su rutina el día de los hechos

Al recordar la jornada del 27 de marzo, día en que ocurrió el ataque, la madre mencionó comportamientos que le llamaron la atención desde temprano. “Me causó extrañeza que él se levantó solo. No hubo que despertarlo como siempre“, relató.

También detalló que esa mañana le suministró sus medicamentos habituales y le ofreció una leche, la cual fue rechazada por el joven.

Más tarde, comenzó a recibir información confusa sobre lo que ocurría en el establecimiento. “En la mañana, por las redes, empiezan a hablar los grupos de que algo estaba ocurriendo en el colegio. Luego una apoderada me llama preguntando si Hernán estaba conmigo (…) Yo pensé que algo le habían hecho a mi hijo, por lo que bajé, tomé el auto, lo empiezo a llamar y no me contesta”, recordó.

Salud mental y posibles influencias

Sospechas sobre el entorno digital

La mujer aseguró que, hasta ahora, no logra comprender completamente qué motivó el ataque. En esa línea, planteó una hipótesis relacionada con el entorno digital: “Yo soy una mamá que trabaja. No podría estar 24 horas al día y los niños se meten en redes (…) Pienso, creo que también es una de mis teorías, que haya caído en algún grupo que haya manipulado su cabeza. Puede que haya habido una red. No lo descarto totalmente“.

Asimismo, reveló que su hijo enfrentaba un diagnóstico complejo, marcado por depresión severa y crisis de pánico, situación que la familia intentó abordar durante años.

Acusación al establecimiento educacional

“Buscó ayuda psicológica en el colegio y no se la prestaron“

En su relato, la madre también cuestionó el rol del colegio, señalando que no se brindó el apoyo necesario. “Buscó ayuda psicológica en el colegio y no se la prestaron“, afirmó, apuntando a una eventual negligencia en la atención del menor.

Mensaje a las víctimas y llamado a las autoridades

Petición de perdón y foco en salud mental

En un momento especialmente emotivo, la mujer se dirigió a las familias afectadas por el ataque. “Perdón, yo sé que no hay palabra que vaya a devolver la vida de ella. No hay palabra, no hay un gesto ni la peor condena que mi hijo pueda recibir (…) Si pudiera dar la vida, en serio la daría, para que mi hijo estuviera bien y ellas“, expresó.

Además, hizo un llamado directo al Ministerio de Salud para reforzar la atención en esta área: “enfaticen y le den mucha prioridad a la salud mental, que no se vea como algo superficial”.

Decisión judicial en el caso

Corte rechaza suspender el proceso

En paralelo, el pasado 16 de abril la Corte de Apelaciones de Antofagasta resolvió no acoger un recurso presentado por la defensa del estudiante. La acción buscaba suspender el procedimiento argumentando enajenación mental.

Sin embargo, el tribunal determinó de manera unánime que no existían antecedentes suficientes para acreditar una vulneración de derechos ni la inimputabilidad del imputado. De esta forma, se confirmó que el joven continuará sometido al proceso judicial correspondiente.