¿Existe riesgo de tornados en Antofagasta? Expertas difieren ante inestabilidad en el norte
El sistema meteorológico que mantiene condiciones de inestabilidad en el norte del país generó una diferencia de criterios entre las meteorólogas Michelle Adam, de Canal 13, y Allison Göhler, de Chilevisión, respecto de la posibilidad de que se desarrollen tornados o nubes tornádicas durante este miércoles.
Allison Göhler ve muy baja probabilidad de tornados
Desde Contigo en la mañana, la meteoróloga Allison Göhler sostuvo que el escenario atmosférico podría favorecer algunos fenómenos, como la caída de granizos, pero consideró improbable la formación de tornados en el norte.
“No se descarta incluso la posibilidad de que caiga algún granizo. Lo que sí descarto, y espero no hacer polémica por esto, es el tema de las nubes tornadas”, señaló, sin referirse directamente a Michelle Adam.
Tras ser consultada por la periodista Andrea Arístegui sobre otros pronósticos que sí advertían condiciones favorables para este tipo de nubes, Göhler explicó que uno de los elementos que reduce esa posibilidad es la escasa humedad disponible en las capas bajas de la atmósfera.
“Yo que estudié el tema y realicé cobertura de tornados, les puedo decir que para la zona norte es muy poco probable”, afirmó.
Falta de humedad sería un factor determinante
Göhler profundizó en su análisis señalando que el ambiente se mantiene demasiado seco para favorecer este tipo de fenómeno.
Según explicó, esto ocurre “porque está muy seco el ambiente. Tú necesitas en niveles bajos tener humedad, y eso no está ocurriendo. Uno nunca puede decir que es imposible, pero es muy poco probable”.
La meteoróloga insistió en que su interpretación no apunta a generar una disputa profesional, sino a exponer una mirada distinta frente a las condiciones actuales.
“Yo respeto mucho a mis colegas, pero en este caso siento que es necesario decir que, bajo esta condición, que es muy poco probable”, concluyó.
Michelle Adam advierte condiciones para nubes tornádicas
Una postura diferente había planteado Michelle Adam en Tu Día, mientras analizaba el sistema que afecta desde Tarapacá hasta Coquimbo.
La especialista explicó que bajo determinadas condiciones de inestabilidad podrían desarrollarse nubes capaces de generar trombas marinas sobre el océano y eventualmente tornados si el fenómeno se desplaza sobre tierra.
“estas nubes pueden dejar la probabilidad de desarrollo de nubes tornádicas; estas nubes tornádicas cuando están en el océano son capaces de formar las trombas marinas y cuando están en tierra firme son capaces de formar los tornados”, señaló.
CAPE y cizalladura serían claves para el fenómeno
Adam explicó que la eventual formación de estas nubes depende principalmente de dos factores meteorológicos.
Uno corresponde al CAPE, o Energía Potencial Convectiva Disponible, indicador asociado al nivel de inestabilidad de la atmósfera. El otro es la cizalladura, relacionada con los cambios de dirección y velocidad del viento.
“Esto tiene que tener dos condiciones en meteorología para que se forme. Una es el CAPE (Energía Potencial Convectiva Disponible), que es un indicador de la inestabilidad de la nube, y otra es la cizalladura, que es la probabilidad que tiene el viento de girar y de rotar”, explicó.
Antofagasta, Atacama y Coquimbo bajo especial atención
De acuerdo con el análisis presentado por Adam, ambos indicadores estarían elevados principalmente en las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo.
Por ese motivo, sostuvo que “En estos sectores tenemos la probabilidad de desarrollo de nubes tornádicas y podría haber algún desarrollo de tornado o nube embudo”.
Dos evaluaciones frente al mismo sistema meteorológico
La diferencia entre ambas especialistas se produce mientras el norte de Chile enfrenta una jornada marcada por condiciones atmosféricas inestables desde Tarapacá hasta Coquimbo.
Mientras Adam considera que existen elementos capaces de favorecer el desarrollo de nubes tornádicas, Göhler estima que la escasa humedad en niveles bajos hace que la formación de tornados sea muy poco probable.
Pese a esta diferencia de interpretación, ambas coinciden en que el sistema puede generar fenómenos meteorológicos asociados a la inestabilidad durante la jornada.