Incendio en campamento de Antofagasta reabre alerta por riesgos en asentamientos
El fatal incendio registrado en el campamento Mujeres Unidas, en el norte de Antofagasta, volvió a poner en discusión las condiciones de riesgo que enfrentan miles de familias que viven en asentamientos informales de la región.
Emergencia dejó un menor fallecido y 49 damnificados
El siniestro ocurrió el pasado viernes en el sector de Santa Rosa de Huara con Juvenal Morla, donde las llamas afectaron al campamento Mujeres Unidas.
La emergencia dejó como saldo el fallecimiento de un niño de nueve años y 49 personas damnificadas, generando preocupación entre autoridades, especialistas y vecinos por la vulnerabilidad de este tipo de espacios.
Más de 150 campamentos en la región
En la Región de Antofagasta existen más de 150 campamentos, muchos de ellos emplazados en quebradas, laderas de cerros o zonas de difícil acceso.
A ello se suma la presencia de viviendas construidas con material ligero y conexiones irregulares, factores que incrementan la exposición ante incendios y otros eventos de emergencia.
Falta de accesos complica respuesta de equipos de emergencia
Uno de los principales problemas detectados en estos asentamientos es la dificultad para ingresar con vehículos de emergencia.
La ausencia de caminos adecuados, redes de agua y servicios básicos limita la capacidad de respuesta frente a incendios, lluvias intensas, sismos u otras situaciones de riesgo.
Especialista advierte exposición múltiple
El director del Centro de Ingeniería en Mitigación de Catástrofes Naturales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antofagasta, Jorge Van Den Bosch, explicó que un campamento no cuenta con las condiciones propias de una urbanización planificada.
Según el experto, estos sectores carecen de vías de acceso, infraestructura sanitaria y servicios de agua potable, lo que agrava cualquier emergencia.
Riesgo no se limita a incendios
Van Den Bosch advirtió que, además del fuego, las familias que viven en campamentos están expuestas a otros peligros asociados a su ubicación y características constructivas.
“Creo que los incendios son una de las condiciones a las cuales están expuestos, pero están expuestos a un sismo fuerte, a que caigan rocas, deslizamientos. O sea, se puede derribar parte de su estructura. Y la más peligrosa de todas, según mi punto de vista: es una lluvia fuerte”, declaró.
“Triple punto” de vulnerabilidad
El especialista sostuvo que la combinación de viviendas precarias, ubicación compleja y falta de servicios básicos genera un escenario de alto riesgo para quienes habitan estos sectores.
“Entonces, ellos están en lo que podríamos llamar el triple punto. Tienen todas las condiciones, para que no sean socorridos por incendios, por causas naturales como son las lluvias y los terremotos. Esas tres causas se juntan y hacen que ese campamento sea desde el punto de vista de los riesgos, simplemente inminente”, agregó Van Den Bosch.
Llamado a mirar el problema de fondo
La tragedia ocurrida en Mujeres Unidas volvió a evidenciar la urgencia de abordar las condiciones estructurales de los campamentos en Antofagasta.
La falta de planificación urbana, servicios básicos y accesos seguros aparece como un desafío clave para reducir el riesgo de nuevas emergencias en estos asentamientos.
Foto: Soychile.