Primavera y alergias: Salud advierte aumento de síntomas respiratorios en Antofagasta

 Primavera y alergias: Salud advierte aumento de síntomas respiratorios en Antofagasta

Con la llegada de la primavera disminuye progresivamente la circulación de algunos virus respiratorios, pero aparece otro factor que puede afectar con fuerza a las vías respiratorias: el incremento del polen y de otros alérgenos presentes en el ambiente.

En la Región de Antofagasta, este cambio de estación puede provocar un aumento moderado de las consultas médicas, especialmente entre personas que padecen asma, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) u otros trastornos respiratorios.

Polen y floración pueden agravar problemas respiratorios

Sergio Cárdenas Campillay, director subrogante del Departamento de Atención Primaria del Servicio de Salud de Antofagasta (SSA), explicó que durante esta época ciertos elementos ambientales pueden irritar tanto las vías aéreas superiores como los bronquios.

“La floración y el aumento del polen en el ambiente gatillan inflamación en la mucosa nasal y bronquial, lo que puede reactivar cuadros de rinitis alérgica o desencadenar hiperreactividad en los bronquios, haciendo que los pulmones reaccionen de forma más sensible ante estímulos ambientales”, señaló.

Este fenómeno no solo favorece episodios de rinitis o conjuntivitis alérgica, sino que también puede intensificar molestias en pacientes que ya conviven con enfermedades respiratorias crónicas.

¿Cómo diferenciar una alergia de un resfrío?

Una de las principales dificultades en esta temporada es identificar si las molestias corresponden a una reacción alérgica o a una infección viral.

Síntomas característicos de las alergias

Las alergias estacionales suelen generar estornudos frecuentes y consecutivos, picazón marcada en los ojos, nariz o garganta, congestión nasal y secreción líquida y transparente.

Cárdenas destacó que existen señales bastante claras que ayudan a distinguirlas de un resfrío común.

“La alergia jamás cursa con fiebre ni dolor muscular; la picazón en ojos, nariz y garganta es intensa, los estornudos ocurren ‘en trenes’, es decir, varios seguidos y la secreción, si la hay, es transparente y fluida como agua”, detalló Cárdenas.

En contraste, las infecciones virales pueden acompañarse de cansancio o malestar general, dolores musculares y, dependiendo del caso, fiebre o sensación febril.

La duración también permite diferenciarlas

El tiempo durante el cual permanecen los síntomas constituye otra pista relevante. Un resfrío habitualmente se extiende entre siete y 10 días.

Las molestias alérgicas, en cambio, pueden persistir durante semanas o incluso durante toda la temporada, siempre que la persona continúe en contacto con el agente que provoca la reacción.

Medidas para disminuir el contacto con el polen

Desde el Servicio de Salud de Antofagasta entregaron una serie de recomendaciones orientadas a reducir la exposición cotidiana a los alérgenos.

Entre las principales medidas se encuentra efectuar diariamente un aseo nasal con solución fisiológica y mantener ventilados los espacios cerrados en los que se permanecerá durante varias horas.

Cambiarse de ropa tras una exposición prolongada

Luego de permanecer al aire libre, especialmente en ambientes con alta concentración de polen, es aconsejable lavarse las manos y el rostro.

Si la exposición fue prolongada, también puede ser útil cambiarse de ropa al regresar al hogar para evitar trasladar partículas adheridas a las prendas.

Asimismo, los lentes de sol pueden disminuir el contacto directo del polen con los ojos. En los desplazamientos en automóvil, la recomendación es mantener las ventanas cerradas para reducir el ingreso de partículas desde el exterior.

Atención con el ejercicio durante las horas de mayor concentración

La práctica de actividad física al aire libre también puede aumentar la exposición a los alérgenos durante determinados momentos del día.

De acuerdo con el especialista, la cantidad de polen en suspensión puede ser mayor durante las primeras horas de la mañana y cerca del atardecer.

Las condiciones de viento y los sectores donde el pasto ha sido cortado recientemente también pueden incrementar la presencia de partículas en el ambiente.

Por ello, las personas con asma o alergias deberían evitar ejercicios intensos en espacios abiertos durante esos períodos y realizar un calentamiento adecuado antes de comenzar cualquier actividad deportiva.

SSA alerta sobre los riesgos de automedicarse

Otra de las recomendaciones apunta al uso responsable de medicamentos destinados a aliviar los síntomas respiratorios.

El profesional advirtió especialmente sobre el empleo prolongado de aerosoles descongestionantes y el consumo de medicamentos sin supervisión de un especialista.

“Usar descongestionantes nasales en spray por más de 3 a 5 días genera un efecto rebote que empeora la congestión. Los antibióticos no tienen ningún efecto en alergias o virus, y automedicarse con corticoides sin control puede enmascarar un asma descompensada”, advirtió.

Cuándo acudir a un centro de salud

Desde el SSA insistieron en que las molestias respiratorias persistentes no deben considerarse normales ni abordarse únicamente mediante la automedicación.

La recomendación es acudir a un CESFAM u otro establecimiento de salud cuando aparezcan dificultades para respirar, silbidos o sibilancias, presión u opresión en el pecho o cuando el inhalador de rescate deje de proporcionar alivio.

Una evaluación oportuna permite determinar si se trata de una alergia estacional, una infección respiratoria o una descompensación de una enfermedad crónica y definir el tratamiento más adecuado.