Pronóstico anticipa un invierno inusual: este mes concentraría las mayores lluvias
Las previsiones para los próximos meses apuntan a una temporada invernal con características poco habituales en distintas zonas del país. Los modelos climáticos internacionales sugieren que las precipitaciones podrían superar los niveles normales en varias regiones, especialmente hacia el final del invierno.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que el aumento de las temperaturas podría modificar el comportamiento habitual de las precipitaciones en sectores de montaña.
Agosto aparece como el mes con más precipitaciones
Las estimaciones del Centro Europeo de Pronósticos Climáticos proyectan que agosto concentraría los mayores excedentes de lluvia de toda la temporada invernal.
Este escenario favorecería la llegada de sistemas frontales más frecuentes a diversas regiones del centro y sur del país, incrementando los acumulados de agua por sobre los registros históricos para esta época del año.
Regiones del centro-sur podrían recibir más lluvias de lo habitual
Entre las zonas que podrían experimentar precipitaciones superiores al promedio se encuentran las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía y Los Ríos.
Los expertos atribuyen este comportamiento a patrones atmosféricos que favorecerían el desplazamiento de los sistemas frontales hacia latitudes más septentrionales.
Temperaturas elevadas podrían cambiar la nieve por lluvia
Aunque un invierno lluvioso suele interpretarse como una noticia positiva para enfrentar la sequía, las condiciones previstas también generan inquietud.
Riesgo de menor acumulación de nieve en la cordillera
Según las proyecciones, gran parte del país registraría temperaturas superiores a los valores normales durante el trimestre junio-julio-agosto.
Esta situación podría provocar que, en sectores cordilleranos y precordilleranos entre Maule y Biobío, parte de las precipitaciones caigan en forma de lluvia en lugar de nieve.
La diferencia no es menor. La nieve acumulada en la cordillera actúa como una reserva estratégica de agua que alimenta ríos, embalses y ecosistemas durante los meses más secos del año.
Posibles efectos sobre ríos y recursos hídricos
La presencia de lluvia en áreas donde habitualmente nieva podría generar consecuencias importantes.
Aumenta la preocupación por crecidas repentinas
Si las precipitaciones se concentran como agua líquida en zonas de montaña, existe la posibilidad de que aumenten los caudales de manera rápida, elevando el riesgo de crecidas en ríos y quebradas de los valles cercanos.
Además, una menor acumulación nival podría afectar la disponibilidad hídrica futura y ralentizar los procesos de recuperación de glaciares y reservas naturales.
Patagonia tendría un comportamiento distinto
Mientras el centro y parte del sur del país podrían registrar lluvias por encima de los promedios históricos, las proyecciones muestran una realidad diferente para las regiones australes.
En esos territorios se esperan precipitaciones dentro de rangos normales o incluso levemente inferiores a los habituales, reforzando el escenario de un invierno con comportamientos climáticos atípicos en gran parte de Chile.
Foto: Aton Chile.