Alerta en el transporte de Antofagasta: Flota eléctrica RED al borde de la paralización por quiebra financiera

 Alerta en el transporte de Antofagasta: Flota eléctrica RED al borde de la paralización por quiebra financiera

La estabilidad operativa de la red de autobuses eléctricos RED en Antofagasta se encuentra en una posición sumamente frágil. Este proyecto, que marcó un hito al convertirse en la primera iniciativa de transporte público sustentable implementada fuera de la capital del país, está lidiando con un panorama económico adverso que pone en entredicho su viabilidad a futuro.

Las raíces del conflicto: Desajustes logísticos y territoriales

El origen de este bache financiero se localiza en la etapa inicial de ejecución del acuerdo legal. De acuerdo con los detalles entregados por la firma proveedora, el espacio físico que originalmente se había pactado para la construcción y funcionamiento de las terminales de carga y operaciones nunca les fue entregado.

Consecuencias operacionales

Ante la falta del terreno prometido, la compañía se vio forzada a buscar alternativas de manera independiente. Esto derivó en el alquiler privado de un predio alternativo que se sitúa a una distancia de 6,5 kilómetros respecto al inicio programado de las rutas de transporte. Esta desconexión geográfica no solo complejizó la logística diaria, sino que disparó los costos de funcionamiento diarios.


Acciones legales y la búsqueda fallida de capital

Debido a los sobrecostos mencionados, Green Energy Transport —concesionaria de la flota— reconoció públicamente que se encuentra en un estado de vulnerabilidad económica crítico causado por los saldos pendientes de pago. Esta acumulación de compromisos financieros vencidos ha escalado a nivel legal, traduciéndose en demandas y procesos de retención de bienes promovidos por una corporación de origen internacional.

Puertas cerradas en la banca y el Estado

A pesar de las reiteradas solicitudes presentadas tanto en el sector bancario privado como en diferentes dependencias del Estado chileno, las gestiones de la empresa no han rendido frutos. Hasta la fecha, la administración no ha conseguido inyecciones de capital ni mecanismos de rescate financiero que ayuden a mitigar las pérdidas y garantizar la normalidad de los recorridos urbanos.