Calama suma nuevo caso de niño lesionado por fuegos artificiales
El inicio de 2026 vuelve a estar marcado por accidentes evitables. Un niño resultó lesionado en Calama tras manipular fuegos artificiales, un hecho que reabre la preocupación por el uso de pirotecnia en contextos familiares, justo cuando finaliza la campaña preventiva “No más Fuegos Artificiales 2025”.
El caso se suma a otros episodios registrados en el país durante las últimas semanas, confirmando que el riesgo sigue presente pese a la prohibición vigente.
Balance nacional de lesiones por pirotecnia
Casos concentrados en zonas urbanas
De acuerdo con los registros disponibles hasta el 5 de enero de 2026, se han reportado siete niños lesionados por fuegos artificiales en Chile. Cinco de estos accidentes ocurrieron en la Región Metropolitana, mientras que los restantes se registraron en regiones, específicamente en Calama y en la Región de Coquimbo.
Todos los casos presentan un patrón común: lesiones en extremidades causadas por el uso directo de pirotecnia, una constante que se repite año tras año.
Una práctica prohibida que sigue causando daños
Riesgos graves y secuelas permanentes
Desde los organismos especializados reiteran que la pirotecnia de uso doméstico está prohibida por ley y que su manipulación puede provocar quemaduras severas, amputaciones y daños irreversibles, especialmente en niños, niñas y adolescentes.
“La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz”, han insistido en reiteradas ocasiones, subrayando que no existen celebraciones que justifiquen la exposición a este tipo de riesgos.
Más allá del ruido, las consecuencias quedan
El caso ocurrido en Calama vuelve a evidenciar que las campañas informativas, por sí solas, no son suficientes. La prevención efectiva requiere mayor responsabilidad adulta, denuncia de la venta ilegal y educación temprana sobre los peligros reales de los fuegos artificiales.
Porque el estruendo se desvanece en segundos, pero las lesiones pueden marcar una vida entera.