Escuchar puede salvar vidas: el llamado en el Día Mundial para la Prevención del Suicidio
Cambios importantes en la conducta, mayor aislamiento o la pérdida de interés por actividades que antes resultaban significativas pueden ser señales que ameritan una mayor atención en adolescentes.
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, especialistas insisten en que el acompañamiento cotidiano, la escucha activa y la construcción de vínculos de confianza son elementos fundamentales para prevenir situaciones de riesgo.
Aislamiento y cambios de rutina pueden requerir atención
Entre las conductas que conviene observar se encuentran el alejamiento progresivo de familiares o amistades, dejar actividades que anteriormente generaban entusiasmo y experimentar modificaciones marcadas en la forma de relacionarse con otras personas.
Esto no significa que cada cambio propio de la adolescencia deba interpretarse automáticamente como una señal de alarma.
La recomendación es mantenerse disponible, acercarse sin juzgar y generar espacios donde los jóvenes puedan hablar sobre lo que están viviendo.
Escuchar puede ser más importante que tener respuestas
María José Varela, jefa técnica y Punto Focal Nacional de Salvaguarda Infantil y Juvenil de Aldeas Infantiles SOS Chile, destacó que una conversación genuina puede marcar una diferencia importante.
“Preguntar cómo está, escuchar y tomar en serio lo que nos cuenta puede marcar una diferencia”, señaló.
La especialista enfatiza así la importancia de prestar atención antes de intentar entregar soluciones inmediatas.
Evitar minimizar lo que sienten los adolescentes
Otro aspecto relevante es la manera en que los adultos reaccionan cuando un joven expresa angustia, tristeza o dificultades emocionales.
Restar importancia a esas experiencias puede dificultar que vuelvan a pedir ayuda. Por el contrario, escuchar sin invalidar sus emociones puede fortalecer la confianza y facilitar que expresen lo que están atravesando.
Redes cercanas cumplen un rol preventivo
Familias, cuidadores, profesores, amistades y otros adultos significativos pueden transformarse en una importante red de apoyo.
Aldeas Infantiles SOS Chile plantea que la prevención no comienza únicamente cuando aparece una emergencia, sino mucho antes, mediante relaciones donde niños y adolescentes sepan que cuentan con personas disponibles para escucharlos y acompañarlos.
Buscar ayuda profesional ante señales de riesgo
Cuando existen indicios de una posible crisis, resulta fundamental facilitar el acceso a apoyo especializado y no dejar toda la responsabilidad exclusivamente en el entorno cercano.
En Chile, las personas que atraviesen una crisis de salud mental asociada al suicidio, o quienes estén preocupados por alguien en esa situación, pueden comunicarse gratuitamente al *4141 para recibir orientación de profesionales capacitados.
Suicidio adolescente mantiene encendidas las alertas
En Chile, el suicidio constituye la segunda causa de muerte entre adolescentes, una realidad que refuerza la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención.
Más allá de reaccionar frente a una emergencia, especialistas llaman a fomentar conversaciones abiertas, observar cambios relevantes y mantener vínculos de confianza que permitan a los jóvenes pedir ayuda cuando la necesiten.