Región pasó de 233 hectáreas de campamentos a 497 en solo dos años: “Es el equivalente a 802 canchas de fútbol”

 Región pasó de 233 hectáreas de campamentos a 497 en solo dos años: “Es el equivalente a 802 canchas de fútbol”

Alarmantes cifras respecto a campamentos arrojó un reciente estudio del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte (IPP UCN), bajo datos proporcionados por el Sistema de Información Territorial (SIT). La investigación “Expansión territorial de asentamientos informales en la Región de Antofagasta (2021-2023)”, realizada por las investigadoras Mg. Paulina Ponce y Carolina Hernández, tiene el fin de analizar factores que influyen en el proceso de conformación y expansión de estas dinámicas de urbanización, que han marcado históricamente a nuestro país.

Este análisis fue realizado en consideración de los datos obtenidos de la plataforma SIT Antofagasta del IPP UCN, herramienta de georreferenciación que sirve para generar análisis territoriales, que reveló un aumento de 89 a 135 campamentos (+52%) en el período de 2023. El equivalente a casi 6000 familias nuevas o un 75,7% de incremento y expansión en asentamientos regionales.

Ponce, geógrafa y coordinadora del SIT, exlicó que “este trabajo busca poner el foco en dinámicas o fenómenos territoriales con contingencia regional, por eso escogimos el tema de los campamentos, al observar una alarmante expansión y proliferación de estos en los últimos años”.

Campamentos

Campamento es el nombre local que recibe el fenómeno mundial de asentamientos informales, dinámica que se caracteriza por tener viviendas que adolecen de servicios básicos o con los que cuentan son inadecuados. Si nos situamos en el norte de Chile, la cifra de familias que viven de manera informal aumentó un 5% más respecto al año pasado (30%), según recientes informes de Techo Chile. Alarmante situación que arrastra consigo condiciones de pobreza críticas, que llegan a potenciar la desigualdad regional.

“Hemos tomado en cuenta las cifras presentadas por Techo este año, así como las metas establecidas por el plan de emergencia habitacional para el 2025, que busca hacer frente a una realidad sumamente compleja”, indicó la psicóloga comunitaria e investigadora del IPP, Carolina Hernández. Además mencionó que en la región de Antofagasta existían 233 hectáreas de campamentos hasta el año 2021, mientras que al 2023 aumentaron a 497, es decir, el equivalente a 802 canchas de fútbol (SIT, 2023).

Respecto a las cifras de expansión de superficie, en Calama son las mayores debido a que los paños de terrenos “tomados” son sustancialmente mayores, a la vez que no poseen una ocupación completa por viviendas. Las 507 hectáreas de la comuna calameña albergan al 2023, 1.053 hogares aproximados en comparación a Antofagasta, por ejemplo, la cual presenta 2.310 al mismo año.

Situando a Mejillones como la segunda comuna con mayor porcentaje de crecimiento en superficie (119%), seguido de Taltal (64%) y Antofagasta (54%). Seis de nueve comunas experimentaron un crecimiento entre el 2021 y 2023.

Hernández agrega que “en vista de esta situación, resulta imperativo que todas las instituciones presentes en el territorio lleguen a acuerdos de visiones compartidas. Esto implica desarrollar una perspectiva unificada en cuanto a las responsabilidades e implementación de metodologías, que permitan generar estrategias sólidas y sostenibles en el tiempo’’.

Finalidad

Según explicó el IPP, esta propuesta de estudio invita a encontrar nuevas perspectivas vinculadas a políticas alejadas de la visión subsidiaria, siendo necesario comenzar a validar los procesos autogestionarios como impulsores de transformaciones simbólicas y del diseño de las políticas públicas territoriales. Siempre y cuando éstos cuenten con procesos regulatorios y mecanismos de fiscalización que generen una solución conjunta, para la crisis de acceso a la vivienda.

Ante ello, aseguran, es necesario ser realistas y abrirse a diferentes formas de construir ciudades integradas. Como lo indica la presidenta del Comité Flor de Chile y representante del Macro campamento Villa Constancia Nueva II, Valeria Contreras “la información y metodología de cómo afrontar el déficit habitacional se construye desde el territorio, comunidad y dirigencias sociales, que es donde ocurren las cosas. Los campamentos son un producto claro de la autogestión, entonces ¿por qué no considerar la autogestión como un eje clave del plan de emergencia?’’.